Pulseras Hospitalarias: Un método para evitar la identificación inequívoca de pacientes

pulseras para hospitales

Los sistemas de identificación de pacientes son un aspecto clave de la seguridad del paciente. Los casos en que el paciente sufre un evento adverso a resultas de la atención médica que recibe en un centro sanitario, comportan la existencia de un problema de seguridad especialmente destacable cuando son debidos a un problema con su identificación.

Un estudio llevado a cabo en el National Health System (NHS) determinó que hasta un 10% de los pacientes podían sufrir eventos adversos como consecuencia de la atención médica recibida en los centros hospitalarios y eso se traduce en 850.000 pacientes al año en el Reino Unido. La mitad de estos acontecimientos eran prevenibles. Y los resultados observados en el Reino Unido son similares a los de otros países como España.

No hay datos precisos de la frecuencia y el coste de los errores por identificación incorrecta, pero la evidencia disponible indica que deben representar una proporción significativa del total de eventos adversos. La Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO) informó que la identificación incorrecta de pacientes producía un 13% de los errores médicos en la cirugía y 67% de los errores en las transfusiones. El hecho de que, en el año 2004, las mejoras de los sistemas de identificación de pacientes fueran el primer objetivo del programa de seguridad del paciente, da una idea de la importancia de los mismos.

Pulseras para la identificación de pacientes

Las pulseras identificativas para pacientes se han convertido en una herramienta clave para el personal del área de salud. Los datos que suelen constar son: el nombre del paciente, número de Historia Clínica, fecha de nacimiento, cama, CIP, sexo, servicio y otros (fecha de ingreso, domicilio, teléfono, centro de procedencia, etc).

Actualmente, existen otros sistemas de identificación que se incorporan o se utilizan conjuntamente con el brazalete identificativo:

  • Código de barras: Es quizá la tecnología de codificación más conocida para la identificación en general. En el momento actual, representa la mejor tecnología para identificar los pacientes en el brazalete.
  • Identificación por radiofrecuencia (RFID): Utiliza la transferencia de los datos por radiofrecuencia entre un lector y la etiqueta. Se trata de una tecnología más sofisticada y con mucho potencial que se está desarrollando muy rápido. A largo plazo, la identificación por radio frecuencia puede representar la mejor solución si consigue reducir su coste y ampliar el uso de su aplicación y aceptación pública
  • Tecnología biométrica (huellas digitales, escáner del iris): Se hace cada vez más frecuente en nuestras vidas y puede llegar a ser más aceptada en general. Este sistema utiliza un identificador personal y único en el proceso de verificación de la información con la ventaja de que elimina la posibilidad de error en el paso de transferir la información a un código de barras o en la etiqueta de radiofrecuencia.

Ámbitos de aplicación de las pulseras para la identificación de pacientes

Pacientes atendidos en urgencias del Hospital, ingresados en las plantas de hospitalización, materno-infantil, programados de Cirugía-Mayor Ambulatoria, Pacientes trasladados de forma temporal y pacientes atendidos en despertar de digestivo o neumología.

La colocación de esta pulsera médica debe realizarla el primer profesional sanitario que entre en contacto o atienda al paciente. Siempre se comprobará que los datos que aparecen en la pulsera son correctos verificándolos de forma activa preguntando al paciente, o acompañante: nombre y apellidos y fecha de nacimiento.

Pacientes y familiares deben trabajar por su propia seguridad, reclamando su pulsera identificativa y verificando su identidad ante cualquier procedimiento o intervención sanitaria.

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